Logística con código QR
La logística con código QR consiste en adherir códigos QR a los albaranes y embalajes de los paquetes, escaneándolos en cada etapa de recogida, clasificación, carga, entrega y recepción para rastrear en tiempo real la ubicación y estado del paquete.
En comparación con los códigos de barras, los códigos QR pueden almacenar mayor cantidad de información, lo que permite, si se desea, consolidar en un solo código QR el remitente, el destinatario, el contenido del paquete, las instrucciones de manejo y la ruta de entrega. Los repartidores pueden registrar la entrega simplemente escaneando con su smartphone, y ese registro también puede vincularse a las notificaciones del estado de envío para el destinatario.
El criterio clave al implementarlo es decidir si se codifica en el código QR la información del paquete en sí, o solo un número de seguimiento y los detalles se consultan en el sistema de gestión. Lo primero permite comprobar el contenido solo con el dispositivo de escaneo incluso sin conexión, pero si se incluyen el nombre y la dirección del destinatario, cualquiera que vea el albarán podrá leerlos, por lo que, en los albaranes que circulan fuera de la organización, el diseño básico es excluir los datos personales y codificar únicamente el número de seguimiento. Entre los inconvenientes habituales están los lectores en campo que solo leen códigos de barras y no admiten códigos QR, las etiquetas sobre superficies curvas o papel reciclado difíciles de leer, y los códigos que pierden parte de su superficie por suciedad o roces durante el transporte. Antes de la implantación, conviene realizar pruebas de lectura con los albaranes y lectores reales, y dejar margen en el nivel de corrección de errores y en el tamaño de impresión del código.