Pago sin Efectivo
El pago sin efectivo abarca todos los métodos que no usan efectivo físico: tarjetas de crédito, débito, dinero electrónico y pagos QR (PayPay, Alipay, Google Pay). La tasa de pago sin efectivo de Japón alcanzó el 42,8% en 2024, superando antes de lo previsto la meta gubernamental del 40%, y según el indicador nacional revisado del METI llegó al 58,0% en 2025. A escala internacional, países como Corea del Sur y China registran tasas de pago sin efectivo superiores a las de Japón. Aun así, los indicadores nacionales no son directamente comparables, porque cada uno incluye distintos medios de pago y usa un denominador diferente, de modo que conviene observar también qué medios están integrados en las compras diarias.
Los pagos QR se difundieron con rapidez desde finales de la década de 2010 porque los costos de implementación son mínimos. Aceptar tarjetas o dinero electrónico exige un terminal dedicado, cuya compra e instalación son la primera barrera, pero el pago QR puede comenzar con solo un código impreso en el mostrador (escaneo del usuario). Esto llevó la capacidad sin efectivo a pequeñas tiendas, puestos de comida y mercados de segunda mano que antes no podían costear un terminal. En cualquiera de los dos métodos se descuenta una comisión por operación y el ciclo de abono en la cuenta del comercio lo fija el contrato con el proveedor de pagos, así que conviene revisar comisiones y plazos antes de contratar.
Existen dos patrones de escaneo. En el escaneo del usuario (MPM: Merchant Presented Mode), el cliente escanea el QR de la tienda e ingresa el monto. En el escaneo de tienda (CPM: Consumer Presented Mode), la tienda escanea el QR del teléfono del cliente. El escaneo del usuario requiere prácticamente cero inversión pero arriesga errores de entrada manual. El escaneo de tienda permite un procesamiento preciso integrado con el POS, aunque exige un terminal lector. Por eso las tiendas de conveniencia y los supermercados, que ya tienen terminal en la caja, suelen optar por el escaneo de tienda, mientras que los comercios independientes y los puestos sin equipo de caja prefieren el escaneo del usuario; un mismo local puede ofrecer ambos.