Por qué se usan códigos QR en la arqueología y la protección del patrimonio cultural
Gestión de objetos en las excavaciones - Registrar la "dirección" de cada hallazgo
En las excavaciones arqueológicas, la "ubicación del hallazgo" de un objeto representa la mayor parte de su valor como información. Incluso con el mismo fragmento de cerámica, la estimación de su antigüedad y su interpretación cultural cambian según el estrato del que salió, las coordenadas y la orientación en que se encontró. Registrar con precisión esta información de ubicación y gestionarla vinculada al objeto es la base de la excavación.
Tradicionalmente, lo habitual era numerar a mano los hallazgos y anotar su ubicación en registros de papel. Sin embargo, en las grandes excavaciones pueden aparecer varios cientos de objetos en un solo día, y con los registros manuscritos es fácil que se produzcan errores de transcripción y vínculos equivocados.
En un sistema de gestión de objetos con códigos QR, se pega una etiqueta con código QR en el momento en que se extrae el hallazgo, y con un smartphone o una tableta se vinculan y registran las coordenadas GPS, la información del estrato y las fotos. Al escanear el código QR de la etiqueta, puedes comprobar después en qué circunstancias se encontró ese objeto. La empresa británica de arqueología Wessex Archaeology es un ejemplo de empresa que adoptó este método y mejoró la precisión de los registros y la eficiencia del trabajo.
Gestión de colecciones en los museos - Colecciones "invisibles" de más de 1 millón de piezas
El número de piezas que conservan los principales museos del mundo llega a ser decenas de veces mayor que el de las piezas expuestas. En el caso del Museo Británico, solo una pequeñísima parte de su colección está en exposición permanente. La mayor parte del resto se guarda en almacenes, y solo los investigadores y los restauradores tienen acceso a ella.
Una forma de gestionar colecciones tan enormes es usar códigos QR. Se asigna un código QR a cada pieza y, al escanearlo, se muestran el lugar de almacenamiento, los registros de estado, el historial de restauración, el historial de exposiciones y los enlaces a artículos académicos relacionados. Cuando se prestan piezas (para exposiciones especiales en otros museos, por ejemplo), también se pueden actualizar los registros de préstamo escaneando el código QR.
Las colecciones de los principales museos de Japón también tienen una escala enorme. La gestión con códigos QR vinculada a la "Base de datos de bienes culturales designados por el Estado" de la Agencia de Asuntos Culturales podría servir como medio para hacer más eficiente la confirmación de la ubicación de los bienes culturales y la supervisión de su estado.
Historial de restauración de los bienes culturales - El código QR como "historia clínica"
La restauración de bienes culturales tiene aspectos parecidos al tratamiento médico. Registros del estado antes de la restauración, materiales y técnicas empleados, nombres de los restauradores y seguimiento después de la restauración. Registrar esta información de forma sistemática para poder consultarla en la siguiente restauración es imprescindible para la conservación a largo plazo de los bienes culturales.
El código QR funciona como medio de acceso a esta "historia clínica de restauración". Se coloca un código QR en un lugar discreto, como el reverso del bien cultural o su pedestal, y al escanearlo se muestra el registro de su historial de restauración. A diferencia de la historia clínica en papel, se pueden vincular grandes volúmenes de datos que incluyen fotos y vídeos, por lo que puedes comparar visualmente el estado antes y después de la restauración.
El instituto de restauración de Florencia, Italia (Opificio delle Pietre Dure), ha introducido un sistema de registro digital para la restauración de pinturas y esculturas del Renacimiento, y los códigos QR se usan como medio para consultar esos registros. Obras de arte de hace cientos de años y la tecnología digital del siglo XXI quedan conectadas a través del acto de restaurar.
Guías de reconstrucción con RA en los yacimientos
Para los turistas que visitan un yacimiento, es difícil imaginar cómo eran los edificios que existieron allí solo con los cimientos de piedra y los muros derruidos que tienen delante. Las guías de reconstrucción que combinan códigos QR y RA (realidad aumentada) ayudan a cubrir esta brecha de imaginación.
Se instalan códigos QR en distintos puntos del yacimiento y, al escanearlos, los edificios de antaño aparecen como modelos 3D superpuestos al paisaje real a través de la cámara del smartphone. En las ruinas de Pompeya hay una iniciativa que usa esta tecnología para reconstruir las calles de la antigua Roma. Los visitantes pueden caminar comparando las ruinas que tienen delante con la magnífica arquitectura de hace 2.000 años recreada en su smartphone.
En Japón también se ofrecen guías de reconstrucción con RA que parten de códigos QR en el sitio del Palacio de Heijo, en Nara, y en el sitio del Palacio de Naniwa, en Osaka. El "Patrimonio de Japón" (Japan Heritage), certificado por la Agencia de Asuntos Culturales, tiene como objetivo revitalizar las regiones mediante su difusión no solo dentro del país sino también en el extranjero, y la información multilingüe a través de códigos QR puede servir para informar a los turistas extranjeros.
La arqueología subacuática y el reto de los códigos QR
La arqueología subacuática se realiza en un entorno radicalmente distinto al de las excavaciones en tierra. La visibilidad es limitada, el tiempo de trabajo depende del tiempo que se puede permanecer buceando, y no se pueden usar papel ni bolígrafos para tomar notas. En este entorno tan exigente, se utilizan placas de código QR resistentes al agua para registrar la posición de los objetos.
En las excavaciones de barcos hundidos, se tiende una cuadrícula de líneas de referencia sobre el fondo marino y se fija una placa de código QR en cada intersección. Cuando los buceadores fotografían a la vez el código QR y el objeto con una cámara subacuática, se puede registrar la posición del objeto a partir de la foto. El trabajo que antes se anotaba a mano en pizarras subacuáticas (tablillas impermeables para escribir) se ha vuelto más eficiente con la introducción de los códigos QR.
La "Convención sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático" de la UNESCO exige a los Estados Partes registrar y conservar los yacimientos subacuáticos. Hay ejemplos de códigos QR utilizados como herramienta para apoyar este trabajo de registro en investigaciones de arqueología subacuática en el Mediterráneo y el Caribe.