Usos sorprendentes de los códigos QR para el seguimiento y la protección de la fauna silvestre
Identificación individual y seguimiento de animales silvestres
En las actividades de conservación de la fauna silvestre, identificar y seguir a cada individuo es lo más básico de lo básico. Tradicionalmente, los principales medios de identificación eran las anillas en las patas (aves), los crotales en las orejas (mamíferos) y los microchips (implantados bajo la piel), pero estos tienen las limitaciones de que "solo se pueden leer a corta distancia" y "se necesita un lector específico".
La identificación con códigos QR resuelve en parte estas limitaciones. Por ejemplo, organizaciones de conservación de Australia y Costa Rica están probando un sistema en el que se graba un código QR en una etiqueta de seguimiento fijada al caparazón de las tortugas marinas. Cuando un ciudadano que encuentra una tortuga marina que ha llegado a la playa a desovar lo escanea con su smartphone, se muestran desde una base de datos el número de identificación del individuo, sus registros de desove anteriores y sus rutas de desplazamiento. Lo innovador es que se puede acceder a la información del individuo con el smartphone de un ciudadano común, sin un lector específico.
Sin embargo, fijar códigos QR directamente a los animales silvestres también tiene sus límites. Con los cambios de forma del cuerpo por el crecimiento del animal, la suciedad por el barro y las algas adheridas, y el desgaste por el contacto con otros individuos, mantener la legibilidad del código QR no es fácil. Por eso, el código QR se considera un "segundo medio de identificación" que complementa a los transmisores GPS y los microchips.
Lucha contra la caza furtiva por el marfil / el cuerno de rinoceronte
El comercio ilegal de marfil y cuerno de rinoceronte es uno de los mayores retos de la conservación de la fauna silvestre en África. Aunque el comercio internacional está prohibido por la CITES (Convención de Washington), la demanda en el mercado negro sigue siendo fuerte y la caza furtiva no cesa.
Para hacer frente a este problema, en Sudáfrica y Kenia se están llevando a cabo proyectos que graban códigos QR en el marfil y los cuernos de rinoceronte almacenados legalmente y los vinculan a una base de datos de ADN. Al escanear el código QR de un marfil decomisado, se puede determinar al instante de qué individuo procede, cuándo y dónde se obtuvo, y si es una pieza almacenada legalmente o fruto de la caza furtiva.
Desde el punto de vista técnico, se emplea un sistema de doble autenticación en el que se graba con láser un código QR en la superficie del marfil y se inyecta en su interior una cantidad mínima de un marcador de ADN sintético. Un código QR por sí solo podría falsificarse, pero al combinarlo con el marcador de ADN, la barrera para la falsificación aumenta de forma espectacular. En un informe del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), se considera que la introducción de estas tecnologías de trazabilidad contribuye a mejorar la tasa de detección del comercio ilegal.
Estudios ecológicos con participación ciudadana (ciencia ciudadana)
En los estudios ecológicos, los investigadores profesionales por sí solos tienen límites en cuanto al alcance y la frecuencia de los estudios. Por eso está llamando la atención el enfoque de la "ciencia ciudadana", en el que ciudadanos comunes participan en los estudios. El código QR funciona como una herramienta que reduce de forma espectacular las barreras de este tipo de estudios con participación ciudadana.
Como ejemplo concreto de uso, existe un sistema en el que se colocan códigos QR en puntos de observación de aves y, al escanearlos, se muestran una "lista de aves que se pueden observar en este lugar" y un "formulario para informar de avistamientos". Cuando un ciudadano que está paseando ve un ave poco común, basta con que escanee el código QR, elija el nombre de la especie, adjunte una foto y la envíe para que el avistamiento se acumule en la base de datos de los investigadores.
En los estudios ecológicos a escala nacional, como el proyecto "Monitoring Sites 1000" del Ministerio de Medio Ambiente, el número de puntos de estudio llega a ser enorme. Colocar un código QR en cada punto de estudio y ofrecer acceso a los procedimientos del estudio y a los formularios de registro permite reducir la carga de los voluntarios y fomentar la estandarización de los datos. Un sistema en el que, incluso sin conocimientos especializados, se pueden recopilar datos precisos con solo escanear un código QR y seguir las instrucciones de la pantalla mejora a la vez la calidad y la cantidad de los estudios.
Programas educativos en zoológicos / acuarios
Los sistemas en los que se colocan códigos QR en los paneles de exposición de zoológicos y acuarios y, al escanearlos, se muestran videos sobre la ecología de los animales, explicaciones en audio de los cuidadores y contenidos de aprendizaje en forma de cuestionario enriquecen en gran medida la experiencia educativa de los visitantes. Especialmente para los niños, son populares los recorridos por las instalaciones en forma de rally de sellos con códigos QR.
El espacio de los paneles de exposición es limitado, pero a través de un código QR se puede ofrecer sin límite información que una exposición física no logra transmitir por completo, como imágenes panorámicas de 360 grados del hábitat del animal, su estado como especie en peligro de extinción o una página de donaciones para las actividades de conservación. Hay zoológicos y acuarios en cada región del país, y el tipo de visitantes cambia según la temporada y las actividades escolares. Como cada uno de esos visitantes lleva consigo un smartphone que sirve de pantalla, las instalaciones pueden ofrecer explicaciones sin repartir dispositivos. Para un público amplio, el código QR es una de las herramientas educativas más rentables.
De la prevención de mascotas perdidas a la protección de la fauna silvestre
Las placas de mascota con código QR se han extendido ampliamente como medio para identificar a los dueños de mascotas perdidas. Es un sistema en el que, al escanear el código QR fijado al collar, se muestran los datos de contacto del dueño, el nombre de la mascota y la información sobre enfermedades crónicas y alergias. A diferencia de los microchips, se pueden leer con un smartphone sin un lector específico, así que el ciudadano que encuentra una mascota puede contactar con el dueño en ese mismo momento.
Esta característica del código QR, que "cualquiera puede escanearlo", está ampliando su ámbito de aplicación desde la prevención de mascotas perdidas hasta las actividades de conservación de la fauna silvestre. Aunque la tecnología sea la misma, al cambiar el objetivo de las mascotas a los animales silvestres, los factores que hay que considerar varían mucho, como la durabilidad, la resistencia al agua y los efectos sobre los animales (estrés y cambios de comportamiento). La aplicación de códigos QR a los animales silvestres es un campo en desarrollo que debe diseñarse con cuidado desde el punto de vista técnico y ético.