Gamificación
La gamificación consiste en aplicar elementos de juego (puntos, insignias, clasificaciones, retos, recompensas) a ámbitos ajenos al juego, como la educación, el marketing, el cuidado de la salud o la mejora de los procesos de trabajo. Al estimular el afán de logro, el espíritu competitivo y el impulso de coleccionar, aporta motivación a tareas que de por sí resultan aburridas.
El código QR se emplea mucho como recurso para llevar la gamificación a la práctica. El caso más extendido es el rally de sellos digital: se escanean los códigos instalados en cada punto de una calle comercial o de una zona turística, se van acumulando sellos digitales y, al alcanzar una cantidad determinada, se obtiene un premio. Frente a la cartilla de sellos en papel, ofrece tres ventajas: es difícil hacer trampas, permite conocer la participación en tiempo real y da mucha libertad para diseñar los sellos.
En las búsquedas del tesoro tienen mucho éxito los juegos en los que hay que localizar códigos QR escondidos por el recinto y escanearlos para conseguir pistas o puntos. En el ámbito educativo, el mecanismo de escanear el código de un libro de texto para que aparezca un cuestionario y sumar puntos al acertar está dando buenos resultados en la motivación por aprender.
Al diseñar la gamificación, lo importante es no olvidar que los elementos de juego son un medio y no un fin. Lo valioso no es coleccionar sellos por sí mismo, sino recorrer la calle comercial y descubrir tiendas nuevas mientras se reúnen. El diseño ideal es aquel en el que la experiencia de escanear el código impulsa de forma natural el objetivo real: pasear por la zona, aprender o cuidarse.