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Diferencias entre el código QR y el código de barras - ¿Cuál conviene usar?

Diferencias en el funcionamiento

El código de barras es un "código unidimensional" que representa la información solo con el grosor y la separación de líneas en dirección horizontal. Es una tecnología con historia, patentada en 1952, que todavía hoy se usa en tiendas minoristas de todo el mundo. Por su parte, el código QR es un "código bidimensional" desarrollado en 1994 por Denso (actual Denso Wave), que coloca módulos blancos y negros en dos direcciones, vertical y horizontal, y puede almacenar mucha más información en la misma superficie.

Como el código de barras solo tiene datos en una dirección, hay que escanearlo en horizontal. Por eso, al leer un código de barras en la caja, hay que tomarse el trabajo de ajustar la orientación. El código QR, gracias a los patrones de búsqueda (patrones de detección de posición) de 3 esquinas, se puede escanear desde cualquier orientación. Este diseño que permite leerlo en 360 grados hizo posible escanearlo con facilidad con la cámara del smartphone.

Comparación de capacidad y corrección de errores

La diferencia en capacidad de datos es evidente. Un código de barras común (EAN-13) solo puede almacenar 13 dígitos, mientras que el código QR puede almacenar hasta 7.089 dígitos o 4.296 caracteres alfanuméricos. Hay una gran distancia en el límite de dígitos que se pueden almacenar. Poder almacenar directamente datos de texto, como una URL, datos de contacto o datos de conexión Wi-Fi, es una fortaleza propia del código QR.

Otra gran diferencia es la función de corrección de errores. El código QR tiene 4 niveles de corrección de errores (L: 7%, M: 15%, Q: 25%, H: 30%), y aunque una parte del código se ensucie o se dañe, puede reconstruir la información original a partir del resto de los datos. Como el código de barras no tiene esta función, deja de poder leerse en cuanto le falta una sola línea. Precisamente gracias a esta función de corrección de errores es posible el diseño que coloca un logotipo en el centro del código QR.

Velocidad de lectura y método de escaneo

La diferencia en el método de lectura también se nota en la rapidez que se percibe. Como el código de barras se lee recorriéndolo con un láser en dirección horizontal, el ajuste de la posición lleva tiempo. Como el código QR capta toda la imagen de una vez con la cámara, se lee al instante.

Sin embargo, como los escáneres de códigos de barras de las cajas POS están optimizados con hardware específico, en la práctica a veces la velocidad de lectura es mayor con el código de barras. Que en la caja de un supermercado se puedan escanear varios productos en 1 segundo se debe al rendimiento del escáner específico. Por otro lado, en las situaciones en las que se lee con la cámara del smartphone, el código QR es muchísimo más rápido, y en cuanto se enfoca se reconoce con tanta rapidez que no se percibe espera.

Es decir, el código de barras es adecuado para las situaciones de "leer en grandes cantidades con equipos específicos", y el código QR, para las de "leer con facilidad con el smartphone".

Cómo elegir según la situación

Es importante elegir aprovechando las fortalezas de cada uno.

Situaciones en las que es adecuado el código de barras:

  • Gestión de productos en las cajas POS (código JAN) - es una norma común en todo el mundo y la infraestructura existente está consolidada
  • Gestión de los fondos de una biblioteca (ISBN) - usos en los que bastan los números
  • Seguimiento de paquetes en logística - es importante la compatibilidad con los escáneres de códigos de barras existentes
  • Cuando el espacio de impresión se limita a una franja horizontal

Situaciones en las que es adecuado el código QR:

  • Cuando se quiere almacenar mucha información, como una URL o un texto
  • Usos en los que se escanea con el smartphone (pagos, entradas, intercambio de tarjetas de presentación)
  • Entornos en los que hace falta corrección de errores (letreros exteriores, zonas de fábricas con manchas de aceite)
  • Cuando se da importancia al diseño (códigos QR con logotipo, etc.)

Casos en los que se usan los dos

En la práctica, también hay muchos casos en los que se usan a la vez el código de barras y el código QR. Por ejemplo, en el envase de un producto a veces están impresos tanto el código de barras JAN para la caja POS como un código QR dirigido al consumidor (enlace a la página de una campaña o a la información de los ingredientes).

En el sector farmacéutico hay iniciativas que piden indicar, además del código de barras tradicional, un GS1 DataMatrix (código bidimensional). Es una forma de completar con el código bidimensional el número de lote y la fecha de caducidad, que no caben en el código de barras. También en el sector logístico se está extendiendo el uso de almacenar en un código QR la información detallada del destino de entrega, además del código de barras del albarán.

En lugar de elegir entre "código de barras o código QR", combinar las ventajas de cada uno es un enfoque realista. Un diseño que aprovecha la infraestructura de códigos de barras existente y completa la cantidad de información con el código QR es una forma realista de avanzar que mejora la comodidad conteniendo los costos de transición.

El código de barras y el código QR no compiten entre sí, sino que tienen una relación en la que se usan según las fortalezas de cada uno.