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¿Qué es el "cifrado"? - Explicación sencilla de la tecnología que protege los mensajes secretos

El cifrado es una tecnología para "hacer ilegible"

El cifrado es una tecnología que convierte un mensaje en una "forma que las personas ajenas no pueden leer". Por ejemplo, convertir "hola" en "jqnc" (desplazando cada letra 2 posiciones hacia adelante) es el cifrado más simple. El mensaje original se llama "texto plano", el resultado de la conversión, "texto cifrado", y la regla de conversión, "clave". Solo quien conoce la clave puede devolver el texto cifrado a su forma original.

Esta tecnología se usa en todo tipo de situaciones en internet. Cuando introduces el número de tu tarjeta de crédito en una tienda en línea, cuando envías un mensaje por LINE, cuando te conectas a una red Wi-Fi. En todos los casos, el cifrado evita que alguien espíe la información por el camino.

La comparación del candado y la llave - Criptografía de clave pública

Uno de los mecanismos más importantes de la seguridad de la información es la "criptografía de clave pública". Es fácil de entender si se compara con un candado. Cuando quieres enviar un mensaje a un amigo, tu amigo te da un "candado abierto". Tú cierras con ese candado la caja en la que has metido el mensaje y se la devuelves. Como solo tu amigo tiene la llave que abre el candado, aunque alguien consiga la caja por el camino, no podrá abrirla.

En esta comparación, el "candado abierto" es la "clave pública" y la "llave que abre el candado" es la "clave privada". La clave pública se puede repartir a cualquiera, pero la clave privada solo la tiene su dueño. Cuando la URL de un sitio web empieza por https://, se está usando esta criptografía de clave pública. En la barra de direcciones del navegador aparece un icono que indica que la conexión está cifrada, pero como el dibujo varía según el navegador y la versión, la forma fiable es fijarse en si la URL empieza por https:// en lugar de recordar la forma del icono.

La relación entre el patrón en blanco y negro y el cifrado

El patrón en blanco y negro en sí no tiene ninguna función de cifrado. Cualquiera puede leer los datos almacenados en el patrón con solo escanearlo. Si conviertes en patrón la contraseña de una red Wi-Fi, al escanearlo la contraseña se ve en texto plano. Es una limitación propia de las especificaciones del patrón y un punto débil desde el punto de vista de la seguridad.

Sin embargo, sí es posible usar el cifrado en el "destino del enlace" del patrón. Si la URL almacenada en el patrón empieza por https://, la comunicación después del escaneo está cifrada. Además, como en las entradas electrónicas, también se usan en la práctica mecanismos en los que el propio contenido del patrón se almacena cifrado y solo la aplicación legítima puede descifrarlo.

¿Qué pasa cuando se rompe un cifrado?

Cuando se rompe un cifrado, la información que se suponía protegida queda totalmente a la vista. En el pasado hubo muchos casos en los que redes Wi-Fi protegidas con un método de cifrado antiguo (WEP) se descifraron en pocos minutos. Después se pasó a métodos de cifrado potentes como WPA2 y WPA3, pero con el avance de la tecnología hay que seguir actualizando el cifrado.

La llegada de los ordenadores cuánticos podría traer grandes cambios al mundo del cifrado. Los cifrados muy usados dependen de la propiedad matemática de que "es difícil factorizar en números primos números muy grandes", pero los ordenadores cuánticos podrían realizar este cálculo a gran velocidad. Por eso, en todo el mundo se está investigando la "criptografía poscuántica", que ni siquiera los ordenadores cuánticos pueden romper.

La diferencia entre cifrar y "ocultar"

Con el cifrado se confunde a menudo la idea de esconder discretamente la información. Los dos parecen similares, pero persiguen cosas distintas. El método de ocultar busca que ni siquiera se note que hay algo ahí. En cambio, el cifrado no oculta que ahí hay información. Lo que hace es convertirla en una forma que, aunque se encuentre, no se puede leer como un contenido con sentido sin la clave. Aunque alguien la espíe, si no entiende el contenido, se evitan los daños. ¿Que no se note, o que no se pueda leer? Si conoces esta diferencia, podrás elegir el medio para proteger tu información según la situación.

El cifrado que sostiene nuestra vida

El cifrado no es algo solo para especialistas, sino que sostiene en silencio la vida de cada día. Cuando intercambiamos los datos de pago de una compra o cuando nos comunicamos con amigos en una aplicación de mensajería, esa comunicación está protegida por el cifrado. Aunque alguien la espíe por el camino, está hecha para que no se pueda leer su contenido. Usamos internet con tranquilidad sin ser conscientes de ese mecanismo. Es como si intercambiáramos cosas valiosas dentro de una caja fuerte cerrada con llave, y el cifrado es la base de nuestra vida que hace posibles, donde no se ve, unos intercambios en los que se puede confiar.

Cómo aprovechar el cifrado en el día a día

El cifrado no es algo solo para especialistas. También se puede aprovechar con facilidad en la vida diaria. Primero, cuando accedas a un sitio web, comprueba que la URL empiece por https://. En los sitios http:// (sin la s), la comunicación no está cifrada y existe el riesgo de que roben la información que introduces.

Cuando te conectes a una red Wi-Fi, comprueba que el método de cifrado sea WPA2 o WPA3. Puedes comprobarlo en la pantalla de ajustes del smartphone. Las aplicaciones de mensajería como LINE o WhatsApp usan el "cifrado de extremo a extremo", y nadie más que el remitente y el destinatario (ni siquiera la empresa que gestiona la aplicación) puede leer los mensajes. Todos los días disfrutamos de estas ventajas del cifrado sin darnos cuenta.