Accesibilidad de los códigos QR - Diseño para personas con discapacidad visual y mayores
Desafíos de accesibilidad de los códigos QR
Los códigos QR dependen completamente de la información visual. Para los usuarios con discapacidad visual, reconocer la existencia de un código QR resulta difícil, y las operaciones de escaneo requieren asistencia. Según estimaciones de la OMS, aproximadamente 295 millones de personas en todo el mundo tienen discapacidad visual. Para los usuarios mayores, los códigos QR también pueden ser difíciles de usar debido a tamaños pequeños, diseños de bajo contraste y falta de familiaridad con las operaciones de la cámara del smartphone.
Proporcionar alternativas
La medida de accesibilidad más importante al colocar códigos QR es proporcionar siempre medios alternativos. Incluya una URL en formato de texto junto al código QR, o coloque una etiqueta NFC para proporcionar acceso a la misma información a los usuarios que no pueden escanear códigos QR.
Al mostrar códigos QR en páginas web, describa el destino del enlace en el atributo alt de la imagen. En lugar de escribir simplemente "código QR", incluya información sobre a dónde apunta el código QR, como "Enlace al sitio web oficial (https://example.com)".
Diseño para una mejor visibilidad
Directrices de diseño para hacer los códigos QR reconocibles por personas con baja visión y usuarios mayores. Primero, asegure una relación de contraste mínima de 4,5:1 entre los colores de primer plano y fondo, cumpliendo el Criterio de Éxito 1.4.3 de WCAG 2.2. Blanco y negro (relación de contraste 21:1) es la combinación más segura.
Segundo, asegure que el tamaño del código QR sea de al menos 3 cm de lado. Incluso en impresiones del tamaño de una tarjeta de visita, 2 cm de lado es el mínimo. Para materiales dirigidos a usuarios mayores, se recomienda 4 cm de lado o más.
Idear el texto explicativo junto al código
Un código QR no transmite ninguna información por sí solo. Como su contenido solo se conoce una vez escaneado, es importante añadir junto al código palabras sobre qué se obtiene al escanear. Con solo indicar el propósito en una palabra, como si puedes ver un menú o hacer una solicitud, los usuarios pueden juzgar si deben escanear. Para las personas a las que les cuesta confiar en la vista, haz de este texto explicativo una expresión concisa y concreta que tenga sentido al leerse en voz alta con un lector de pantalla. Diseñar el código y el texto explicativo como un conjunto crea una orientación amable para todos.
Ubicación y tamaño que no resulten forzados
Un código QR atento a la accesibilidad también cuida su ubicación y tamaño. Si está en una posición baja o un lugar de difícil alcance, se vuelve difícil de escanear para usuarios de silla de ruedas y personas de baja estatura. Colocarlo en una posición cercana a la altura de los ojos y a un tamaño suficiente es lo básico. Además, debe evitarse un diseño en el que no puedas alcanzar la información sin escanear el código. El código es solo un atajo, y dejar siempre otra ruta para las personas que no pueden escanear es la premisa de una orientación que no deja a nadie atrás.
Aspirar a una orientación que todos puedan usar
La orientación mediante códigos QR, aunque cómoda, es también un mecanismo que tiende a crear una brecha entre quienes pueden usarla y quienes no. Para las personas sin teléfono, las que no están familiarizadas con su manejo y las que tienen dificultades con la vista o el movimiento de las manos, una orientación solo con código puede ser una barrera. Por ello, es deseable preparar varios medios junto al código, como una explicación en texto, un número de teléfono y orientación hacia un mostrador. No hacer que la comodidad pertenezca solo a algunas personas, sino organizar las cosas para que todos puedan alcanzar la misma información por igual, es la accesibilidad en el verdadero sentido.
Apoyo al proceso de escaneo
Las señales táctiles que indican la presencia de un código QR también son eficaces. En materiales impresos, aplicar pegatinas en braille o marcadores táctiles (relieve) en la ubicación del código QR permite a los usuarios con discapacidad visual localizarlo al tacto. La señalización de instalaciones públicas incluye cada vez más notación en braille que dice "código QR aquí" junto al código.
Para señalización digital y aplicaciones web, se recomienda proporcionar retroalimentación auditiva tras el escaneo exitoso del código QR. Más allá de un pitido de confirmación, una guía de voz como "Abriendo enlace" mejora la experiencia del usuario.